Este blog será llevado en formato de cuento escrito en primera persona, por ello, los personajes que aquí aparecerán serán ficticios por mantener en anonimato la identidad de sus participantes y conservar la amistad que tengo con ellos*. Los invito a compartir conmigo sus emociones, las más superficiales como también las más profundas.

* No soy la protagonista de todas las historias así que tendrán que averiguar cuando soy yo y cuando a lo mejor alguno de ustedes.

lunes, 28 de marzo de 2011

Fin de Temporada

...Y ahí estaba yo, sentada sobre la pila de cajas que me llevaba de regreso a casa, bueno, a casa de mi mamá. Miércoles 15 de febrero de algún año, doce y treinta del medio día. Ni siquiera me di a la tarea de pedir permiso en la empresa, había decidido que este sería uno de esos días común y corrientes, donde tenía que salir volando para la casa, comer algo rápido, recoger algunas cosas y volver a la oficina. Y así fue, solo que esta vez no regresé al trabajo. Aunque llevaba ya varias semanas recogiendo lo mio y lo que por repartición negociada me había tocado, en estos casos siempre hay imprevistos, y obvio yo no era la excepción. El bendito camión de mudanza no llegó a tiempo.
Cuando llegué a la casa a la hora del almuerzo, como cosa rara, Sergio ya estaba ahí. Lo que yo muy juiciosa había comenzado a hacer un par de semanas atrás, él apenas comenzaba a hacerlo, la diferencia estaba en que ese día para Sergio era festivo, no había ido a trabajar. Estaba preparado para vivir desde muy temprano en el día lo que podríamos llamar el fin de temporada. Y prácticamente eso era.
Siempre por más que lo niegues te vuelves adicto a una serie de televisión y justo cuando estás en el ultimo capitulo de la ultima temporada te preparas para vivirlo esperando la siguiente. Es como cuando al final de “Amas de Casa Desesperadas” Sony se toma la palabra y decide el ultimo día, el día del capitulo final, hacer el maratón de los últimos ocho capítulos desde el medio día y justo a las nueve de la noche rematan con dos horas de final. Ahí todo es claro!!! Necesitas todo el día para darle la despedida de temporada a tu serie preferida. Ahora mismo entiendo que era necesario pedir todo el día en la oficina, al fin al cabo era el fin de temporada.
Para algunas parejas podrán haber otras temporadas, pero les digo que para mi, después de ocho años de matrimonio y los dos últimos meses de infierno, definitivamente no era solo el final de temporada, para mi la serie acaba aquí. Y pensándolo bien y haciendo una comparación completa las mejores series acaban en la séptima y/o octava temporada, y es que no hay aguante pa' mas creatividad. Con los años entran y salen actores de escena, hay conflictos y desenlaces, hay momentos de pasión y de intenso dolor. Entretejer todo amerita grandes aplausos al productor y al director, pero sobretodo hay que hacerle venias al guionista... Vaya que la vida nos la mueven de otro lado, el guionista siempre esta detrás de escena, y los protagonistas interpretando su mejor papel.
Cuando mi matrimonio acabó tenia clara una cosa: Mi vida debía volver a mis manos. Hay que reinventarse. Vienen series nuevas!!!

lunes, 14 de marzo de 2011

Pares o Impares?

La vida me ha mostrado que por más que nos duela el corazón o nos cobije el duelo, por rabia, tristeza o desamor, estamos destinados a vivir en pares.
Experiencias de amor y desamor he vivido y he escuchado. Hoy soy consciente que mi capacidad de escuchar, comprender y entender en caso de relaciones de pares me ha llevado a ocupar el 50% de mi tiempo en la red a dar consejos bien intensionados. Pero no debo desconocer que a veces el involucrarme tanto en el caso y tener en mi mano información más de una parte que de la otra, puede conducirme a dar consejos subjetivos que se pueden convertir en solo Cizaña.
Aprendo mucho de mis amig@s, vivo con ell@s sus situaciones y he engrandecido lo maravilloso de vivir en PAR. Pero es definitivo, hay que escoger con quien, el/la que es... y no hay prisa!!!
Quiero compartir con ustedes este espacio donde saber de sus experiencias, las mías y las de los que no se atreven a contarlo en público, pero me cuentan a mi (y que no salga de aquí), nos puede ayudar a volver compatibles los caracteres y resurgir rápidamente de entre las cenizas de amores vividos con intensidad y finales desastrosos.
Hay que caer, pero hay que levantarse, entre más rápido podamos volver al ruedo... mejor. Hay que vivir!!!