Hay algunos de mis amigos que tienen la mala fortuna de terminar sus relaciones justo en la época de Navidad. Tomar un camino certero se vuelve una decisión fuerte pero siempre en esta época suelen cumplirse por los muchos de objetivos que nos vamos poniendo para el próximo año. Pero en muchas ocasiones por más que nos juremos no volver a lo mismo, con el mismo, a veces caemos. A todo como siempre, mi respuesta es: Depende. Si definitivamente te quieres dar otra oportunidad pero el momento está tenso, deja que pase la época de fiestas, reúnete con tus amigos y pégate un poco más a tu familia. Dale un poco de espacio y tiempo y vuelve a retomar las conversaciones después de los reyes. Pero si la cosa es definitiva es bueno dejar los puntos claros y definidos, así la navidad se vuelve también una época de reencontrarse a uno mismo. Recuerden siempre que cuando nos sentimos débiles solo debemos recordar que la valentía se recupera cuando las decisiones se cumplen.
Quiero compartir con ustedes la última palabra que ha tomado una amiga para comenzar el año que viene con el corazón bien vendado y sus objetivos de vida más claros.
Julián,
Estar al lado de mi familia ahora me ha hecho darme cuenta quiénes son las personas con las que cuento, las que me apoyan, las que mil veces me equivoque me conocen, me perdonan y me dan la mano para continuar caminando al lado de ellas.
Este año he conocido gente de todo tipo, personas que han llegado a mi vida. Los que llegaron y se fueron porque sencillamente en mi corazón tienen cabida pero en el corazón de ellos no hay cabida para mi... y eso está bien, porque Dios quita pero también da, y me dio la oportunidad de conocer a aquellas otras personas que llegaron y se han quedado y finalizando el año siguen conmigo ayudándome a soportar mi corazón que hoy se encuentra quebrado pero que con el apoyo de ellas se va a restaurar.
Que si era la mujer con la que querías pasar el resto de tu vida, no lo sé, no lo sabes y creo ya no lo vamos a saber. Yo solo quería compartir contigo el día a día... no pensaba en el futuro, ese iba llegando todos los días, días en los que cuando no estaba contigo siempre te tenía en mi mente para sorprenderte con lo que mejor podía darte: mi alegría. Yo solo quería vivir el presente porque más allá ni tú ni yo sabíamos lo que vendría. No pensé. Solo di lo que mejor tenía. Dejé atrás muchas cosas porque caminar al lado tuyo me daba valentía.
Condicionantes no existen en mi concepto de amor o cariño o simplemente amistad. Yo estoy pa' las que sea, estoy con los que quiero en las buenas y en las malas. No necesito ponerte ejemplos para que tú, tal vez recordando momentos, te des cuenta que Alena ama desde la punta de la cabeza hasta el piso en el que se para. Te quise Julián. Te quiero. Pero mi hijo, mi familia y mis amigos me han hecho darme cuenta que para ellos estoy primero, que les encanta que les joda la vida porque así mi energía vibra. Joder para reír, para bailar, para caminar apaciguadamente, para sentir la brisa calmada de la playa o el frio intenso de una noche lluviosa en Bogotá. Joder para intercambiar pensamientos, miradas y palabras... Joder para vivir. Yo vivo con fuerza. La misma fuerza que le quise dar al hombre que cuando conocí a veces apagaba su mirada pero que mil veces con mi sonrisa lograba que el fuego volviera a encenderla.
Decir que te voy a querer por siempre sería contradecirme... No creo en el futuro. Creo en lo que vivo ahora, en lo que construyo. Creo en el que vive la vida conmigo y me deja saber que quiere repetir momentos conmigo después... que a lo mejor se den, pero que si no, lo habremos disfrutado al máximo. Que te voy a recordar siempre? Seguro tengo que no te voy a olvidar, pero tu recuerdo será cada vez menos frecuente y se irá haciendo cada vez más pequeño.
Doy gracias a Dios porque me he demostrado que soy fuerte. Porque las palabras se las lleva el viento, lo que vemos se borra con los recuerdos, pero lo que llevo dentro siempre tendrá el impulso para sacudirme cuando siento que desfallezco y hacerme ver de nuevo que estoy viva y que ésta que hoy te escribe para desearte que tu vida se construya con lo que quieres recordar cuando sentado en un mecedor puedas relatar a tus nietos los mejor momentos que hayas vivido en el amor. Hoy estoy segura que quiero que me hijo me conozca enamorada porque será la única manera en que le enseñe lo que el amor vale, lo que pesa, lo que mueve.
Te deseo lo mejor Julián. Yo me dedicaré a lo mismo, a buscar lo mejor para mi... y aunque a veces ciega por tus palabras, lo que decías o escribías en estas interminables cadenas de mensajes, hoy, al lado de los míos tengo claro qué es lo mejor para mí y que se agarre el mundo y el cielo porque voy detrás de eso!!
Este es mi mensaje de adiós. El último. La vida seguro se encargará de reencontrarnos en algunos pasillos... A lo mejor no pronuncie palabra, pero en ese momento mis ojos te mirarán con lo mejor que hoy tengo para ti... Un cariño inmenso. En este momento recupero para siempre el control de mi vida y la tranquilidad de mi espíritu.
Felices Fiestas y mis mejores deseos de Paz, Amor, Salud y Felicidad.